90 días en Ubuntu: comunidad, liderazgo y transformación (Versión en español)
No es fácil resumir en unas líneas lo que han supuesto para mí estos primeros 90 días formando parte de la aventura de Ubuntu Leaders Academy en España.
Ubuntu no es solo un proyecto. Es, ante todo, una comunidad que cuida cada detalle para hacer realidad una convicción profundamente humana: “yo soy, porque tú eres”. Una forma de estar, de relacionarnos y de liderar que, cuando se experimenta, transforma.
A principios de febrero regresé a la que había sido mi casa entre 2014 y 2018: Fundación Tomillo. Lo hice de la mano de Carmen, Javier y Ángel. Muy pronto viajamos a Oporto para encontrarnos con Rui, Tania, Sara y el resto del equipo de IPAV, que nos acompaña con tanto cariño en este recorrido de Ubuntu en España y en la red global.
Desde entonces, he tenido el privilegio — y la responsabilidad — de vivir experiencias que reflejan muy bien el impacto de esta metodología: acompañar al Instituto Punta del Verde, en Sevilla, en la integración de Ubuntu en el aula con adolescentes de entre 14 y 16 años, potenciando sus competencias socioemocionales; reconectar con redes tan relevantes como las Escuelas de Segunda Oportunidad; o conocer de cerca el trabajo en territorios clave como Extremadura, una región pionera en experimentar la mirada Ubuntu en sus institutos desde 2021.
En estos primeros tres meses también hemos celebrado una experiencia muy especial: el primer Encuentro Ubuntu en Madrid impulsado por la alianza ibérica que formamos IPAV, Fundación Tomillo y Fundación SM.
Durante tres días, hemos reunido a 34 líderes de distintos sectores y países que decidieron parar sus agendas y dejarse interpelar por dos preguntas: qué tipo de liderazgo necesita hoy el mundo y qué pueden hacer ellos para contribuir a ello. Este Encuentro ha significado, sobre todo, un espacio de conexión, escucha y construcción colectiva para seguir transformando el mundo que nos rodea.
Pero por encima de todas estas experiencias, estos 90 días me han confirmado algo esencial: que los grandes retos educativos y sociales no se abordan en solitario, sino en colaboración con otros. Que cuando hablamos de hacerlo “juntos” lo que hay detrás de esta afirmación es que en Ubuntu - y en la sociedad - cabemos todos, sin importar nuestra edad, género, origen o creencias. Que el liderazgo que necesitamos es un liderazgo que cuida, escucha y se pone al servicio de los demás.
Me gustaría terminar con una frase que me dijo Ángel Serrano — impulsor de Ubuntu y referente educativo en nuestro país — en nuestras primeras conversaciones: Ubuntu es estar rodeado todo el tiempo de buenas personas.
Y la verdad es que no se me ocurre mejor manera de describirlo.
Gracias a todos por esta calurosa acogida.
Por Paula Castilla | Directora de Academia Líderes Ubuntu en España




